Proyecto de interiorismo para una vivienda situada en un entorno natural de sierra, donde trabajamos una estética cálida, relajada y muy coherente con el paisaje.



El objetivo fue crear un interior acogedor y luminoso, con materiales naturales y una distribución sencilla que potenciara la amplitud de cada estancia.
Las temperaturas gélidas durante gran parte del año nos marcan el concepto a seguir. La idea de crear espacios acogedores que inviten al bienestar por medio de una elección de las formas, colores y texturas.



La ducha se resuelve con un paño de vidrio continuo que deja pasar toda la luz del dormitorio, permitiendo una relación visual directa con la cama y reforzando la idea de un espacio unificado y contemporáneo.

La cocina se resolvió en una composición lineal limpia, con frentes claros y encimera en tono piedra, buscando funcionalidad y una lectura más ligera del espacio.
El dormitorio principal mantiene la misma intención: textiles suaves, mobiliario sencillo y un ambiente calmado pensado para el descanso.

La chimenea, revestida en un acabado cálido y continuo, actúa como pieza protagonista del salón, aportando serenidad y una presencia arquitectónica que equilibra todo el espacio.

Un hogar pensado desde la calma, donde cada material, línea y proporción contribuye a crear una vivienda atemporal, acogedora y plenamente integrada en su entorno.
Si estás interesado en alguno de los productos utilizados o necesitas ayuda en el diseño de tu proyecto, puedes contactar con nosotros y te asesoraremos de la mejor manera posible.
Fotografía: David Frutos
